Gianni Versace fue un turning point total en la historia de la moda. Generó un espacio personal de reflexión en donde lo hortera y el lujo se convirtieron en un verdadero estilo de vida. Luego de su muerte, nadie sabía muy bien cuál iba a ser el rumbo de la etiqueta, pero hay que reconocer que Donatella salió airosa en tan difícil transición. Retomó la apuesta ostentosa y rimbombante, pero le otorgó un poco de sofisticación y volvió al origen súper Milán que había perdido en detrimento de la inspiración Miami. Versace sin embargo jamás fue mi casa favorita, pero esta colección tiene una confección envidiable y una majestuosidad excepcional.
VERSACE No sé qué tiene Etro, porque cada vez que pongo pie en alguna de sus boutiques o tengo la oportunidad de acercarme a sus prendas, no me gusta nada. Sin embargo, las presentaciones son hipnóticas, crean una atmósfera bohemia de estilismos casuales a partir de ítems suntuosos que las hacen irresistibles. Este invierno es moderadamente sencillo, aunque los géneros son como siempre insostenibles. La colección gana en la sobria utilización de la paleta de colores y en la combinación con algunos tonos fetish: bordeaux y rosado.
ETRO Por último, me pareció interesante lo que presentó Alessandro Dell’Acqua, por la simple razón que se nutre de una de mis colecciones favoritas de los últimos tiempos: Patrick Ervell AW08. Una copia desnutrida de un diseñador que hace tiempo viene intentando y siempre está a un paso de hacer las cosas bien. Y como ya sabemos, las copias son irreverentes, sino vayan viendo varios blogs hambrientos y necesitados tipo ‘Saving the World in Style’, que se quedan con ganas en un intento menesteroso de ser Yo. 
ALESSANDRO DELL’ACQUA * Labels: Alessandro Dell'Acqua, AW09, Etro, Reviews, Versace